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Estrategia

Qué incluye un contrato de soporte y SLA de automatización (y las 5 líneas que casi nunca están)

Cubre monitoreo, corrección de fallas, cambios de terceros y horas de ajustes. Las 5 cláusulas que tenés que exigir, redactadas para copiar y pegar.

13 min de lecturaStriqTech

«Soporte técnico: respuesta dentro de las 4 horas hábiles.» Esa línea está en casi todas las propuestas de automatización que circulan y no se puede reclamar. No dice desde cuándo se cuentan las cuatro horas —¿desde que el flujo se cayó o desde que vos escribiste?—, no aclara qué es una hora hábil para alguien que trabaja en otro huso, y no dice qué pasa si pasan seis. Tres agujeros en once palabras.

Un contrato de soporte y SLA de automatización cubre seis cosas: monitoreo y detección de fallas, corrección de incidentes, adaptación cuando cambian las plataformas de terceros, una cantidad declarada de horas de ajustes menores por mes, backups con prueba de restauración, y continuidad de acceso si la persona que lo armó no está. No cubre desarrollos nuevos, integraciones que antes no existían ni lo que le pagás directo a Meta o al proveedor de IA. Y las seis valen menos que las tres definiciones que casi nunca están escritas: desde qué momento arranca el plazo, en qué unidad se cuenta esa hora y qué pasa solo, sin que vos reclames, cuando no se cumple. Casi todos los contratos que circulan tienen las seis coberturas y ninguna de las tres definiciones, así que se discuten igual que si no existieran.

Esta nota es sobre la redacción, no sobre la ingeniería. Qué tiene que existir del lado técnico para que un plazo se pueda cumplir —alertas por ausencia, reintentos, cola de errores— está en si se rompe la automatización, quién la arregla; acá va lo que se firma.

Las seis coberturas, con la línea que define cada una

La discusión con un proveedor no es si hay soporte: es quién absorbe cada situación cuando aparece, y en qué parte del papel quedó escrito. Esto es lo que suele pasar entre el mes 4 y el mes 12 de una automatización de WhatsApp y agenda.

Lo que pasaQuién lo absorbeQué línea lo define
Vence un token y el bot deja de responderAbono de soporte1 y 2
Meta apaga la versión de la API que usa el flujoAbono de soporte3
El proveedor de IA retira el modelo configuradoAbono de soporte3
Meta o el proveedor de IA están caídos tres horasNadie: no es incumplimiento, pero se notifica igual2
Se va del proveedor la persona que armó el flujoAbono, y los plazos siguen corriendo4
Las conversaciones que cobra Meta y los tokens de IAEl cliente, directo al terceroExclusión declarada
El servidor donde corren los flujosSegún el modelo: incluido en la suscripción o a nombre del clienteExclusión declarada

Las dos filas del medio son las que casi ningún contrato tiene. La cuarta define el único caso en el que el proveedor no incumple nada: si el caído es Meta, no hay plazo que reclamarle, pero sí hay obligación de avisarte, porque el que le contesta al cliente que pregunta sos vos. La quinta cierra la salida más cómoda que tiene un proveedor cuando pierde a alguien de su equipo, que es estirar los plazos sin decirlo.

Las filas 2 y 3 son las que más plata mueven, y la discusión no es si el apagado va a pasar: tiene fecha publicada con meses de anticipación, y cómo funciona ese ciclo está contado en si se rompe la automatización, quién la arregla. Acá lo único que importa es si esa fila dice abono o dice presupuesto. Lo que quedó afuera de la tabla a propósito: cuántas horas de ajustes menores entran por mes y qué se cotiza aparte. Es la misma negociación que la pregunta 10 de las 12 preguntas para hacerle a un proveedor y no cambia por estar escrita en un contrato en vez de en una propuesta.

Las 5 líneas que tenés que exigir por escrito

Están redactadas para copiar y pegar. Los valores entre corchetes son los que negociás; el resto es la estructura que hace que la cláusula se pueda reclamar. No hace falta abogado para pedirlas, y agregarlas a una propuesta lleva menos de diez minutos.

1. Definí caído por el efecto en el cliente, y con un denominador

El agujero: el contrato define la disponibilidad sobre lo que el proveedor controla, que es la infraestructura, y vos estás comprando un resultado. Son dos objetos distintos y solo uno se puede reclamar. Por qué un servidor sano no garantiza un proceso vivo está desarrollado en si se rompe la automatización, quién la arregla; acá va el texto que lo cierra.

Se considera incidente toda interrupción de la función contratada frente al usuario final —mensajes que no se responden, turnos que no se agendan, avisos que no se envían—, con independencia de que la infraestructura propia y las plataformas de terceros figuren operativas. La disponibilidad mensual comprometida se calcula como ejecuciones completadas sobre ejecuciones esperadas del período, y no sobre el tiempo de encendido del servidor.

La segunda oración es la que convierte el porcentaje en algo auditable, y es la que casi nunca está. Un proceso verificado cada 15 minutos son 2.880 corridas en un mes de 30 días: 99,9 por ciento son unas 3 corridas caídas en todo el mes —los 43 minutos que suenan a nada— y 99 por ciento son 29 corridas, 7,2 horas. Con el denominador escrito, cualquiera de los dos números sirve y se puede verificar a fin de mes contra el historial de ejecuciones. Sin denominador, 99,9 por ciento es una cifra de folleto: nadie sabe sobre qué se calcula, así que nadie puede decir que se incumplió.

2. El reloj arranca cuando se rompe y se cuenta en la unidad que elegiste

Son dos definiciones en una sola línea. Un SLA de ocho horas suena excelente hasta que preguntás dos cosas: ocho horas desde qué, y ocho horas de qué reloj. La primera es la que todos discuten; la segunda es la que cambia el resultado.

El Proveedor verificará de manera automática, con una frecuencia no mayor a [15] minutos, que los procesos contratados se ejecutan correctamente. Ante un incidente de severidad crítica el plazo de respuesta será de [2] horas y el de restablecimiento de [8] horas corridas, computadas dentro de una ventana de cobertura de [8:00 a 22:00, todos los días], suspendiéndose fuera de ella y reanudándose al inicio de la ventana siguiente. Para las severidades restantes los plazos se computan en horas hábiles, entendidas como las comprendidas entre las [9:00] y las [18:00] de días laborables. Todos los plazos se computan desde el momento en que se produce el incidente y no desde el momento en que el Cliente lo reporta: la detección es responsabilidad del Proveedor, que notificará al Cliente todo incidente de severidad crítica dentro de los [30] minutos de detectado, aun cuando ya se encuentre resuelto al momento de la notificación.

Con la unidad puesta, el mismo número cambia de tamaño. Un flujo que se corta un viernes a las 19:10, con ocho horas hábiles sobre un calendario de 9 a 18 de lunes a viernes, tiene fecha de restablecimiento el lunes a las 17: casi 70 horas de servicio caído sin que nadie haya incumplido nada. Las mismas ocho horas corridas con ventana de 8 a 22 vencen el sábado a las 13:10, dieciocho horas después del corte. Un texto tolera casi cuatro veces más caída que el otro, y los dos dicen ocho horas.

Después de eso, cualquier número sirve mientras esté escrito: un restablecimiento de 24 horas declarado vale más que un compromiso de 4 horas que empieza a contar cuando vos llamás. Y la última frase —avisar aunque ya esté resuelto— te da algo que casi nadie tiene: saber cuántas veces por mes se rompe tu sistema. Sin eso, tu única fuente de información sobre la salud del servicio es la ausencia de quejas.

3. Los cambios de terceros entran en el abono, y con antelación

El agujero: el proveedor factura como desarrollo nuevo algo que no agrega ninguna funcionalidad, solo mantiene viva la que ya pagaste.

Las adaptaciones necesarias por cambios de versión, actualización o discontinuación de servicios de terceros de los que depende el sistema —incluidas las APIs de WhatsApp y Meta, los modelos de los proveedores de inteligencia artificial, Google y las pasarelas de pago— están incluidas en el abono mensual y no se facturan como desarrollo nuevo, siempre que la funcionalidad contratada se mantenga sin cambios. Cuando el tercero publique una fecha de discontinuación, el Proveedor la informará al Cliente dentro de los [15] días de conocida y ejecutará la adaptación con una antelación no menor a [30] días respecto de esa fecha.

La segunda oración es la mitad que nunca se escribe. Sin ella la cláusula se cumple igual si la migración se hace el día después del apagado, con el flujo muerto en el medio y encima sin cobrarte nada: la discusión de plata queda ganada y la de servicio, perdida. La frase de la funcionalidad sin cambios, en cambio, es la que hace justa la cláusula en las dos direcciones: si aprovechás la migración para pedir tres funciones nuevas, eso sí se cotiza, y está bien que así sea.

4. Que la agenda del proveedor no corra tus plazos

El agujero: los plazos de la línea 2 se firman contra una empresa y se cumplen contra una agenda. Si el contrato no dice qué pasa cuando esa agenda no está disponible, el plazo se suspende de hecho y no hay nada que reclamar, porque el contrato tampoco decía lo contrario.

El Proveedor mantendrá durante toda la vigencia del contrato al menos dos personas con acceso y conocimiento operativo del sistema, y entregará al Cliente cada [90] días el inventario actualizado de cuentas, servicios y credenciales de los que depende el servicio, con indicación del titular de cada uno. Las licencias, vacaciones o desvinculaciones del personal del Proveedor no suspenden ni extienden los plazos comprometidos.

Dos detalles hacen reclamable esta línea. El primero es la frase final: sin ella, la cobertura que compraste en la línea 2 tiene agujeros del tamaño de las vacaciones de una persona, y encima legítimos. El segundo es que el inventario tenga fecha y consecuencia: pedí que la primera entrega sea condición de la primera factura del abono. Un inventario prometido y nunca entregado es la señal más temprana de que esta línea no se está cumpliendo, y llega meses antes que el incidente. De paso, es lo primero que te va a pedir el próximo proveedor si algún día cambiás.

5. Que incumplir tenga consecuencia, y que la consecuencia se aplique sola

El agujero: casi todas las penalidades exigen reclamo formal del cliente. Nadie manda una carta documento por un bot caído seis horas, así que la penalidad nunca se aplica y funciona como si no existiera.

El incumplimiento de un plazo comprometido genera a favor del Cliente un crédito equivalente al [15] por ciento del abono mensual por incidente, aplicable de oficio en la factura siguiente y sin necesidad de reclamo previo. Acumulados tres incumplimientos de severidad crítica dentro de un período de 90 días corridos, el Cliente podrá rescindir sin preaviso, sin penalidad y con entrega inmediata de los materiales previstos en la cláusula de salida.

Lo que el crédito compra no es plata: es lugar en la cola

El crédito no está ahí para compensarte, y conviene tenerlo claro antes de negociarlo: 15 por ciento de un abono de USD 250 son USD 37, y una caída de dos días en una agenda de turnos cuesta bastante más. Lo que compra es prioridad, y eso no depende del porcentaje que arranques: depende de una relación entre dos números que ya conocés.

  1. Cuánto vale tu contrato para el proveedor, por año: abono mensual × 12.
  2. Cuánto le cuesta atenderte en un incidente: unas 3 horas a su tarifa. Si no sabés en qué rango se mueve, el valor de referencia está en las 12 preguntas para hacerle a un proveedor; para esta cuenta tomemos USD 60 la hora, USD 180 por incidente.

Dividí uno por otro. Con un abono de USD 250 el contrato vale USD 3.000 al año y atenderte cuesta USD 180: relación 16 a 1, así que perderte es mucho peor que interrumpir lo que esté haciendo. Con un abono de USD 60 el contrato vale USD 720 y la relación cae a 4 a 1: dos incidentes en el mismo mes te convierten en un cliente con el que pierde plata, y ningún texto va a torcer esa aritmética.

Por eso la línea 5 tiene dos partes, y cada una sirve para un momento distinto. El crédito ordena la cola mientras el proveedor todavía puede atenderte. La salida es lo único que te sirve cuando ya no puede. El crédito es el termómetro, la salida es la palanca.

Qué significa que se nieguen a firmar cada una, y qué no arregla el papel aunque firmen las cinco

  • Se niegan a la 1: no tienen forma de saber si tu proceso corrió. Están vendiendo hosting con nombre de soporte.
  • Se niegan a la 2: no hay monitoreo. Sin detección propia, el reloj no puede arrancar en otro lado que en tu llamada.
  • Se niegan a la 3: el modelo de negocio son las migraciones. Cada apagado de API pasa a ser una factura, y entre WhatsApp, los modelos de IA y las pasarelas de pago suele haber varios por año.
  • Se niegan a la 4: es una persona sola, y su agenda es tu SLA. Puede ser una persona excelente; es un riesgo que tenés que saber que estás tomando.
  • Se niegan a la 5 completa, crédito y salida: el único costo de fallarte es una charla incómoda.

Ninguna negativa es descalificante por sí sola en un proyecto chico. Un "no monitoreamos cada 15 minutos porque tu flujo corre dos veces por día, lo verificamos después de cada corrida" es una respuesta mejor que la cláusula. Lo que no tiene arreglo es que digan que sí a las cinco sin poder explicar cómo hacen ninguna.

El reverso conviene tenerlo igual de claro antes de sentarse a negociar, porque una firma se confunde fácil con una garantía. Un contrato reparte responsabilidades entre dos partes: no fabrica capacidades técnicas que el proveedor no tiene ni repone facturación que ya no entró. Con las cinco cláusulas firmadas cubriste las discusiones que aparecen primero, y quedan afuera estas cuatro cosas:

  • Un contrato no crea el monitoreo que la línea 2 da por supuesto. Firmar que la detección es responsabilidad del proveedor no hace aparecer la alerta. Eso se verifica una sola vez, rompiendo el flujo a propósito y cronometrando; está explicado en si se rompe la automatización, quién la arregla.
  • Ningún crédito paga la pérdida real. Tres días sin recordatorios en una agenda de 40 turnos diarios se sienten en la facturación del mes, no en el 15 por ciento de un abono. El contrato reparte responsabilidades, no repone ventas.
  • Alguien de tu lado tiene que notar el incumplimiento. Un crédito de oficio necesita que exista el registro de cuándo se rompió y cuándo se restableció. Si esa bitácora la lleva únicamente el proveedor, la cláusula la aplica el mismo que la incumplió. Se arregla con una línea más: que el parte de incidentes del mes —inicio, detección, notificación, restablecimiento y severidad— se adjunte a la factura.
  • Arriba de cinco o seis flujos que tocan plata o agenda, ya no entra en un contrato. El inventario trimestral de la línea 4 alcanza para una lista de diez cuentas. Cuando el sistema tiene dependencias que se pisan entre sí, lo que hace falta es alguien que sostenga ese mapa todas las semanas, y eso es trabajo operativo, no una cláusula.

Cuándo no vale la pena negociar ninguna de las cinco

Hay tres casos donde este texto no es la herramienta, y el primero sale de la cuenta de arriba.

  • Relación por debajo de 5 a 1. Con la estructura de costos del ejemplo, eso son abonos de menos de USD 100 por mes. Ahí el problema no es la redacción: estás comprando soporte a un precio que hace irracional dártelo, y las cinco líneas firmadas no cambian esa aritmética; solo te dan un papel para agitar cuando el proveedor ya decidió atender primero a otro. La conversación honesta es subir el abono o bajar la expectativa, y las dos son respuestas válidas.
  • Pago único, sin abono mensual. Si compraste el desarrollo y no hay mensualidad, no hay SLA que negociar porque no hay nada que incumplir: cada arreglo va a ser una cotización nueva. Lo que ocupa el lugar de estas cinco líneas es el plan de salida —exports, titularidad de las cuentas y a quién se le pregunta dentro de seis meses, aunque sea por hora— y conviene cerrarlo el mismo día que se entrega el proyecto.
  • Flujos que directamente no necesitan soporte pago. Son más de los que parece, y el criterio para descartarlos está en si se rompe la automatización, quién la arregla. Si tu flujo cae en esa lista, estas cinco cláusulas son una discusión que no tenés por qué dar.

La sexta línea, que no está entre las cinco

Si de todo esto te llevás una sola frase para pegar en la propuesta antes de firmarla, que sea la que aparece más arriba de costado y no entró en la lista: que el parte de incidentes del mes —inicio, detección, notificación, restablecimiento y severidad— se adjunte a la factura.

Es un renglón, no cuesta plata y hace verificables a las otras cinco. Sin él, las cinco cláusulas las mide el mismo que las tiene que cumplir, y el crédito automático de la línea 5 depende de que el proveedor se acuse solo. Con él, en el mes 4 tenés doce filas que te dicen algo que ninguna cláusula puede prometer: si lo que se rompe es siempre el mismo flujo, si te enteraste vos o te avisaron, y cuánto tarda de verdad la detección que firmaste.

Hay además un efecto de segundo orden que conviene aprovechar. Un proveedor que firma ese renglón sin discutir ya te contestó, sin querer, la pregunta que no sabías cómo hacerle: tiene el registro. El que pide sacarlo también te contestó.

Si tenés una propuesta sin firmar, pasala por info@striqtech.com: te marcamos qué línea de las cinco no está y cuál no vale la pena pelear en tu caso. Bastante seguido la lectura es que ese flujo no necesita soporte pago y la discusión entera sobra. Para lo que conviene cerrar antes de firmar, están las 12 preguntas para hacerle a un proveedor.

Preguntas frecuentes

¿Desde cuándo se cuentan las horas comprometidas en un SLA de automatización?

Desde donde diga el contrato, y ahí hay dos definiciones que cambian todo. La primera es el punto de arranque: si el plazo corre desde que el Cliente reporta, el proveedor puede enterarse tarde y cumplir igual. La segunda es la unidad, que casi nadie mira. Ocho horas hábiles sobre un calendario de 9 a 18 de lunes a viernes, para un incidente de un viernes a las 19:10, vencen recién el lunes a las 17: casi 70 horas de servicio caído sin incumplimiento. Las mismas ocho horas corridas dentro de una ventana de 8 a 22 vencen el sábado a las 13:10. Pedí las dos definiciones escritas.

¿De cuánto tiene que ser la penalidad para que un SLA se cumpla de verdad?

Más chica de lo que suponés, porque no está ahí para compensarte: 15 por ciento de un abono de USD 250 son USD 37 y una caída de tres días cuesta bastante más. Lo que compra el crédito es prioridad, y para eso alcanza con que se aplique solo, sin reclamo previo. Lo que te protege cuando el proveedor directamente ya no puede sostener el servicio es la segunda mitad de la cláusula: rescindir sin penalidad tras tres incumplimientos críticos en 90 días. Ese contrato vale USD 3.000 al año para él. El crédito es el termómetro; la salida es la palanca.

¿Sirve de algo que el contrato prometa 99,9 por ciento de disponibilidad?

Sirve si el contrato dice sobre qué se calcula ese porcentaje; solo, no. La cifra además es más chica de lo que suena: sobre un mes de 30 días, 99,9 por ciento habilita unos 43 minutos de caída y 99 por ciento habilita 7,2 horas. Lo que hay que escribir es el denominador: que la disponibilidad se calcule como ejecuciones completadas sobre ejecuciones esperadas del período —un proceso verificado cada 15 minutos son 2.880 corridas al mes— y no sobre el tiempo de encendido del servidor. Con esa definición el número se audita; sin ella es una cifra de folleto.

¿Qué hago si el proveedor se niega a firmar la cláusula de penalidad?

No lo descartes automáticamente, pero cambiá la conversación. Un proveedor chico puede tener un motivo razonable para no aceptar créditos automáticos. Lo que no es negociable es la salida: si no acepta ni el crédito ni la rescisión por incumplimiento reiterado, te está pidiendo que el único costo de fallarte sea la incomodidad de la charla. Contrapropuesta mínima: sin crédito, pero con derecho a rescindir sin preaviso ante tres incumplimientos críticos en 90 días.

¿Cómo pruebo un incumplimiento si el registro de incidentes lo lleva el proveedor?

Pidiendo que ese registro sea un entregable y no un archivo interno. Una línea alcanza: que se adjunte a la factura mensual el parte de incidentes del período, con hora de inicio, de detección, de notificación y de restablecimiento, y la severidad asignada a cada uno. Sirve para las dos cláusulas que dependen de contar: el crédito de oficio necesita ese dato para calcularse y la rescisión por tres incumplimientos en 90 días necesita que alguien los haya contado. Sin parte mensual, quien decide si hubo incumplimiento es el mismo que lo cometió.

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